Oficina CentralSECOM

Con la motivación de continuar su perfeccionamiento profesional y la expectativa de conocer experiencias latinoamericanas en gestión de áreas silvestres protegidas, además de divulgar lo realizado en el Parque Nacional Vicente Pérez Rosales, inició su viaje a México el administrador de la unidad, el biólogo Mario Maturana Arévalo.

Arévalo (47 años, casado, un hijo), agradeció la confianza que CONAF le brindó para asistir al perfeccionamiento, el que tendrá una duración de 2 meses y será impartido en la Reserva de la Biosfera Ría Celestún, zona costera de la península de Yucatán.

El diplomado se iniciará el 29 de abril, es parte del programa de capacitación Reserva, iniciativa dirigida por DUMAC (organización sin fines de lucro, dedicada a la conservación de humedales en favor de aves acuáticas), patrocinada también por el Programa Internacional del Servicio Forestal de Estados Unidos y otros donantes privados y avalada académicamente por la Universidad Autónoma de Yucatán. Se ha dictado durante 25 años y esta es su 39ª edición.

Entre sus objetivos figuran la formación de profesionales con un perfil eficiente y eficaz en procesos de gestión ambiental, el mejoramiento de las capacidades profesionales de las organizaciones vinculadas con la conservación de recursos naturales, optimizar las estrategias para la conservación de la biodiversidad en américa Latina y el Caribe, como también generar espacios de intercambio de experiencias.

 

Experiencia como guardaparques

“Siempre quise ser guardaparques, trabajar en la naturaleza, aportando a proteger y conservar la biodiversidad, aparte de toda la mística que significa serlo”, comentó Mario, quien ingresó a CONAF en enero de 2009.

Respecto a su labor, destacó lo gratificante del trabajo que efectuó durante 3 años con la comunidad de Peulla antes de asumir como administrador de la unidad, “organizando la Semana del huillín o trabajando con la escuela”, recuerda.

Sobre sus expectativas del diplomado, sostuvo que los puntos de mayor interés son la valoración de la biodiversidad y encontrar el punto de equilibrio entre el uso público del área silvestre protegida y la conservación de la naturaleza. Resaltó que el PN Vicente Pérez Rosales es el más visitado del país, avalado en las aproximadamente 400 mil visitas registradas durante el año pasado.

Antes de partir, dejó un mensaje a sus colegas: “Que se motiven a no perder nunca el amor y la pasión por este trabajo. Si perdemos la mística, estamos fritos, seríamos solo meros empleados”.