Valparaíso

De manera experimental, CONAF desarrolló esta práctica terapéutica en el entorno protegido porteño. El Shinrin Yoku, como se conoce en Japón a esta metodología, normaliza el ritmo cardiaco y disminuye el estrés.

Desde el año 1982, la Agencia Forestal de Japón promueve la práctica conocida como Shinrin Yoku o “baño de bosque”, una terapia formal bajo los árboles que, entre otros beneficios para la salud de las personas, normaliza el ritmo cardiaco y la presión arterial, y  reduce el estrés y la ansiedad.

Esta metodología oriental –basada en el budismo y el sintoísmo- apunta a la conexión consciente del ser humano con la naturaleza, mediante caminatas pausadas y contemplativas en zonas boscosas, que consideran el uso permanente de los cinco sentidos, bajo la supervisión de guías forestales.

Con el propósito de modernizar y enriquecer la gestión del Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado (SNASPE), la Corporación Nacional Forestal (CONAF) comenzó este año a implementar esta “medicina forestal” en parques y reservas nacionales, santuarios de la naturaleza y monumentos naturales.

En ese contexto, de manera experimental e inédita en la región, CONAF desarrolló una jornada de “baño de bosque” en la Reserva Nacional Lago Peñuelas de Valparaíso, que contó con la participación de una delegación de 20 adultos mayores de Casablanca.

La jefa regional de programa de Educación Ambiental del Departamento de Áreas Silvestres Protegidas de la Corporación, Jacqueline Acosta, junto con agradecer la labor de monitores y guardaparques capacitados en esta técnica, explicó que “esta actividad no es para acumular conocimientos, no es de competencia, no es de excursión ecológica ni fotográfica, sino que busca relacionar al ser humano con la naturaleza, en pro del bienestar y la salud de las personas”.

Añadió que los adultos mayores realizaron “un recorrido por el bosque que les dio muchísima satisfacción, ya que lograron, a través de los sentidos, reconocer los beneficios de la naturaleza en cuanto al estrés, la belleza escénica, la necesidad que tenemos de estar en algún minuto en el silencio y de compartir nuestras energías como seres vivos”.

Por su parte, el monitor  y profesional del Departamento de Desarrollo y Fomento Forestal de CONAF Valparaíso, Jorge Burgos, manifestó que la experiencia “consiste en caminar bajo los bosques de manera relajada, con los cinco sentidos desplegados, en alerta, sin esfuerzo. Ser parte del viento, de los sonidos, del follaje, de los colores, para aprovechar al máximo los beneficios de estos espacios en cuanto a la salud y la relajación”.

Precisó que el Shinrin Yoku es una “herramienta de apoyo a la medicina oficial y pasa a llamarse medicina forestal, como una terapia complementaria”, y agregó que “ya se está recetando a muchas personas con cierto nivel de estrés laboral”.

Finalmente, Burgos aseveró que los “baños de bosque” permiten a las personas comprender “la ecología interna del ser humano, la función del organismo en sintonía con la dinámica de la naturaleza”.

Vinculación con las comunidades

Cabe consignar que la iniciativa, que contempló la presencia de beneficiarios de la oficina del Adulto Mayor de la municipalidad de Casablanca, se enmarca en el trabajo que ejecuta la Corporación en materia de vinculación con las comunidades aledañas a la reserva nacional porteña.

Se trata de la tercera actividad de este tipo que efectúa CONAF a nivel nacional. La primera se ejecutó en el Monumento Natural Cerro Ñielol, en la región de La Araucanía; y la segunda, en la Reserva Nacional Río Clarillo, en la Metropolitana.