Oficina Central

La Corporación Nacional Forestal (CONAF), a través de la Unidad de Cambio Climático y Servicios Ambientales (UCCSA) de la Gerencia de Desarrollo y Fomento Forestal (GEDEFF), con el soporte técnico y financiero del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) han generado diversas alianzas para avanzar en el diseño e implementación de la Estrategia Nacional de Cambio Climático y Recursos Vegetacionales (ENCCRV) de Chile.

En este contexto, y con el apoyo técnico de la consultora suiza Ernst Basler+Partner (EBP), el Centro de Estudios Oterra de la Escuela de Ingeniería Forestal de la Universidad Mayor y Carbon Decisions, se está llevando a cabo un trabajo denominado “Descripción de línea base de carbono jurisdiccional” para la zona mediterránea de Chile, que abarca las regiones de O´Higgins, Valparaíso y Metropolitana.

En el marco de la ENCCRV, se han definido jurisdicciones o subregiones nacionales para las cuales se deben estimar niveles de referencia de emisiones de carbono atmosférico en el marco de las actividades definidas por REDD+, es decir, reducción de emisiones generadas por deforestación, degradación, y aumento de las existencias de carbono forestal (REDD+), detalló el director ejecutivo de CONAF, Aarón Cavieres.

“Bajo esta cooperación técnica, se busca generar una línea de base para la zona mediterránea de Chile, con el fin de determinar cuánto carbono se ha emitido en los últimos años a la atmósfera producto de la deforestación y la degradación de los bosques; cuáles son las causas o precursores que producen estos fenómenos; determinar la absorción de carbono por los bosques y proyectar, además, qué ocurrirá en el futuro si no se toman medidas”, acuñó la autoridad máxima de la Corporación.

Las experiencias internacionales de generación de estas líneas de base se han focalizado en la deforestación, y son pocos los trabajos existentes en líneas de base de degradación de bosques, tema que para Chile es el más crítico. Por esta razón, este estudio será pionero y las metodologías desarrolladas podrán ser un aporte importante para las otras subregiones del país, e incluso para otros países que están desarrollando sus propias estrategias.

Objetivos y planteamientos
El objetivo general, expresó Ángelo Sartori, jefe de la Unidad de Cambio Climático y Servicios Ambientales (UCCSA) de CONAF, es apoyar la recuperación y protección del bosque nativo y formaciones xerofíticas, así como potenciar el establecimiento de formaciones vegetacionales en suelos factibles de ser plantados, pertenecientes a pequeños y medianos propietarios como medidas de mitigación y adaptación a los efectos del cambio climático.

“Se plantea lograr lo anterior mediante el diseño e implementación de un mecanismo estatal que facilite el acceso de comunidades y propietarios de bosques, formaciones xerofíticas y suelos factibles de ser plantados, a los beneficios asociados a los servicios ambientales de los ecosistemas forestales”, estipuló Sartori.

La ENCCRV busca alcanzar siete resultados: definición e implementación de actividades estratégicas de campo de mitigación y adaptación al cambio climático; desarrollo de un sistema de contabilidad de carbono y métricas de servicios ambientales; cumplimiento de enfoques de salvaguardas sociales y ambientales; cumplimiento de requerimientos técnico-políticos de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), Convención de las Naciones Unidas para la Lucha contra la Desertificación (CNULD) y de estándares de certificación de servicios ambientales; ejecución de un plan de difusión; creación y fortalecimiento de capacidades; y desarrollo de los arreglos institucionales e interinstitucionales que correspondan.