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CONAF mantendrá sin visitación el lugar, debido a la gran cantidad de flamencos y aves que han ocupado el lugar tras el cierre. Pidieron colaboración a operadores turísticos y visitantes.

El salar de Tara, Aguas Calientes I y Pujsa permanecen cerrados desde junio de 2018. Si bien en una primera instancia la decisión fue tomada debido a las malas condiciones climáticas del sector, tras el positivo impacto que tuvo esta determinación en la fauna local, la medida se extenderá hasta marzo de 2019.

Según informó el director regional de CONAF, Cristián Salas, el cierre del sector tuvo un efecto de restauración en el área cercana a los espacios de uso público, observándose un notable aumento en las poblaciones de flamencos. En los monitoreos realizados durante octubre, se contabilizaban 320 ejemplares y al 24 de noviembre la cifra aumentó a 1820 flamencos.

“Esta ha sido una medida que no ha estado exenta de polémica debido a la prohibición de acceso a este lugar que destaca por su belleza escénica. Sin embargo, el patrimonio natural allí presente es inconmensurable y, asesorado por nuestros técnicos de áreas protegidas, no dudamos en ningún momento en tomar las medidas administrativas que el caso amerita en pos de la conservación y restauración del sector. Hemos observado un cambio positivo, aumento de avistamiento de flamencos en un 600 % además de otras especies como suri, que se les ha podido observar junto a sus crías recuperando espacios que la visitación humana les había arrebatado de una u otra forma. Esta decisión nos ha costado momentos de tensión y circulación de falsas noticias, entre otras situaciones ingratas, pero son determinaciones que adoptamos con responsabilidad y en cumplimiento de nuestro objetivo de preservación de hábitats presentes en nuestro sistema de áreas protegidas“, enfatizó Salas.

Otra de las especies que se han observado en el sector es el suri, (Rhea pennata), una de las especies más sensibles a la cercanía del humano, por lo que se transforma en algo inusual observarlos en sectores de uso público de la reserva. Así mismo dentro de sectores cercanos al área de uso público, se pudieron observar sus pollos, indicando claramente la importancia del sector de salar de Tara para el hábitat de la especie.

Visitación no regulada

Pese al cierre turístico al sector, se evidenciaron casos aislados de agencias de turismo visitando el sector de Tara y Aguas Calientes, las cuales fueron identificadas y se tomarán como precedente para los futuros procesos de implementación de los permisos ecoturísticos para operar al interior de los 7 sectores de la Reserva Nacional Los Flamencos.

Valor ecológico

Suri (“Rhea pennata”).
Imagen de referencia.

El salar de Tara representa una de las áreas de mayor valor ecológico y cultural de La Puna de Atacama, por eso forma parte de la Reserva Nacional Los Flamencos y es además sitio Ramsar (humedal de importancia internacional), sin embargo, durante los últimos años se ha convertido en un importante sitio de atractivo turístico de visitación masiva.

El salar cobra vital relevancia para distintas especies, siendo muy importante para la sobrevida del flamenco andino (Phoenicoparrus andinus) y del flamenco de James (Phoenicoparrus jamesi).

Los flamencos son extremadamente sensibles a la presión antrópica, motivo por el cual la visitación sin control en este sector es determinante para que las aves abandonen sus sitios de nidificación.

Asimismo, otras especies como las vicuñas australes, (Vicugna vicugna vicugna), o la perdiz de la puna (Tinamotis pentladii), también se ven afectadas por algunas conductas irresponsables producto de la irrupción de actividades de visitantes en general.