Valparaíso

Personal de la institución forestal trabaja con los vecinos del sector de Mesana en la identificación de factores de riesgo dentro del territorio, la generación de espacios de autoprotección y la elaboración de un plan local de emergencia.

Generar conciencia y organización entre los pobladores del sector de Mesana del cerro Mariposa de Valparaíso, para que ejecuten acciones que eviten o al menos reduzcan el impacto del fuego en la vegetación colindante a viviendas y otras infraestructuras, es el objetivo del programa educativo “Comunidad preparada frente a los incendios forestales”, que desde el 19 de octubre desarrolla personal de la Corporación Nacional Forestal (CONAF) en la zona.

Al respecto, el director regional de CONAF, Sandro Bruzzone, detalló que “el primer taller abordó los riesgos de habitar un área de interfaz urbano forestal, donde las casas colindan con bosques. El segundo, que se realizó el sábado 23 de noviembre, consideró los espacios de autoprotección, es decir, cómo resguardar el entorno de los hogares; por ejemplo, mediante la silvicultura preventiva, el manejo del arbolado, la poda y el raleo”

Añadió que “el tercer taller tratará sobre cómo elaborar un plan local de emergencia, ya que Mesana es un sector de difícil acceso, tanto desde la parte alta, desde el camino La Pólvora, como desde la parte baja del plan de Valparaíso, con calles estrechas, donde es fácil que se creen ‘cuellos de botella’. Por lo tanto, los vehículos de los organismos de respuesta, al momento de producirse un incendio forestal, tienen inconvenientes para llegar al punto”.

Por su parte, la  funcionaria de CONAF Valparaíso y encargada regional del programa educativo “Comunidad preparada frente a los incendios forestales”, Constanza Balladares, resaltó que la Corporación supervisará y prestará apoyo técnico a las labores preventivas que implementen los vecinos, durante un periodo de seis años.

“Finalizado los tres talleres, se va a realizar un plan preliminar para la comunidad de Mesana, que tiene que ser aceptado por el consejo comunitario del sector, y que contempla actividades como “manejo silvicultural, eliminación de microbasurales, instalación de señalética preventiva y campañas de difusión para niños y adultos”, complementó.