Oficina CentralSECOMtamarugos

Una visita que comprendió la realización de fiscalizaciones en varios puntos de interés en el bosque de tamarugos y que, además, abarcó proyectos de mitigación o compensación que han emanado desde el Sistema de Evaluación Ambiental producto de una Resolución de Calificación Ambiental (RCA), efectuó Fernando Olave, gerente nacional del Departamento de Fiscalización y Evaluación Ambiental, junto al equipo regional en la provincia del Tamarugal.

Con foco en la plantación de especies producto de la tala de árboles tras la instalación de la planta fotovoltaica en La Huayca, lugar donde junto con una profesional de la Gobernación del Tamarugal se corroboraron las medidas de mitigación y compensación que la empresa adoptó. Entre ellas figuran el desvío del cerco para respetar la vida de un tamarugo y el crecimiento y fijación de especies en el área de la ampliación del proyecto de energía renovable.

Asimismo, la forma amable del camino del peregrino en el ingreso al poblado de La Tirana, donde la empresa trazó un camino que hoy permite aprovechar la sombra de los árboles, que sirve además de ejemplo a otros proyectos.

 

FISCALIZACIÓN Y EVALUACIÓN AMBIENTAL

Olave-tamarugos3Olave destacó que “es una prioridad de la nueva administración de CONAF reforzar el rol fiscalizador en cuanto a la pertinencia de la institución en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental”, sentenció.

Agregó que “hay muchos proyectos que intervienen el ambiente y que impactan en la vegetación. Los profesionales de CONAF tienen que cautelar que ecológicamente eso no produzca descalabros. O que eso sea compensado o mitigad adecuadamente protegiendo la flora de la región de Tarapacá que es muy valiosa ecológicamente”.

Respecto de las acciones concretas que se realizan en el ámbito de fiscalización en la región, sostuvo que “se estableció un cronograma de trabajo con el director regional y los equipos de trabajo, para el resto del año y ver las acciones que potencien la fiscalización y la evaluación ambiental”, manifestó.

 

COORDINACIÓN Y ACCIÓN

CONAF participa de la nueva institucionalidad medioambiental, así lo aclaró Fernando Olave. “Desde que se reforzó la institucionalidad ambiental con la Ley Nº 20.417 que modificó la ley de base general del Medio Ambiente, se creó una Superintendencia, Tribunal Ambiental y un Servicio de Evaluación Ambiental. Entonces, en materia de fiscalización ambiental hace pocas semanas atrás se creó la Red Nacional de Fiscalización Ambiental, en la que participan todos los servicios del Estado con pertinencia ambiental, entre ellos CONAF, Sernapesca, etc. y nos potenciamos mutuamente”, expresó.

Olave-tamarugos2Planteó que “los recursos humanos y financieros en regiones como Tarapacá no son de la magnitud que quisiéramos como servicio. Estamos en un plan de fortalecimiento para ello, pero además nos potenciamos con otras instituciones y so nos da fuerza para suplir cualquier deficiencia que tenga uno con las fortalezas del otro, por lo tanto, actuamos como Estado. El gobierno de la presidenta Michelle Bachelet está interesado en que las personas perciban que es el Estado en su conjunto el que trabaja”.

 

VALOR AGREGADO

Otro punto que destacó el profesional de CONAF es la forma en que las personas o la ciudadanía entienden o perciben el rol de la fiscalización. “Nos interesa que la ciudadanía entienda la fiscalización no como una amenaza sino como una garantía. En este país el estado de derecho existe y las leyes se cumplen, se respetan, hay instituciones que vigilan que así sea, para que la ciudadanía lo entienda como un sistema de agregación de valor a sus productos. Un producto de origen legal tiene un valor mayor que a uno ilegal y eso nos potencia a todos”.

 

EL TESORO DEL TAMARUGAL

Más allá de los criterios técnicos, Fernando Olave sin abandonar su profesionalismo se explayó desde la impresión que le causó volver al bosque de tamarugos que crece en medio del desierto más árido del mundo.

“El desierto me cautiva desde siempre visitar una vez más este valioso bosque de tamarugos natural no plantado refuerza las convicciones de seguir aportando a la calidad del medio ambiente”, resaltó.

Reforzó que el cuidado del bosque de tamarugos obedece a “a la labor que CONAF ha hecho en estos años. La labor en el manejo del bosque, la integración de los propietarios, la disminución de la tala y corte ilegal, la comercialización de productos sustentables y a favor de los propietarios de las comunidades locales. Eso es muy positivo y eso a mí me gratifica y pone contento. Me quedo con muy buena impresión”, dijo.