La Araucanía

Analizar el tipo de vegetación que existe hoy, a seis años del incendio, y definir qué instrumentos forestales se pueden utilizar en el lugar tras los estragos que provocaron las llamas en los predios, fueron parte de los objetivos del Día de Bosque, que organizó la Corporación Nacional Forestal.

“Esta evaluación técnica, se enmarca en los alcances de la Ley 20.283 sobre Recuperación del Bosque Nativo y Fomento Forestal y en este terreno el equipo de profesionales de CONAF dio cuenta de  las consecuencias en la vegetación nativa afectada en el incendio del 1 de enero de 2012 en el sector Los Laureles de Carahue, siniestro que fue provocado en un horno de carbón y dejó dañadas 1.244 hectáreas de plantaciones y bosques de pequeños propietarios de los sectores altos de la cordillera de la Costa”, recordó Fernando Llona, director de CONAF Araucanía.

Llona explicó que luego del incendio, los propietarios solicitaron apoyo a CONAF para realizar estudios técnicos para cortar las plantaciones afectadas y pidieron plantas nativas para recuperar la zona; se realizó una mapeo predial, a través de un sobrevuelo que permitió hacer la medición a escala y cruzar los antecedentes con especialistas de la Universidad de La Frontera; se licitó un servicio de extensión forestal para que cubra las demandas del sector, que tuvo como resultado la recuperación de vertientes, la elaboración de acumuladores de agua y definición de zonas de protección.

BOSQUES DAÑADOS

Es así que este Día de Bosque era necesario para definir algunos criterios de evaluación en situaciones complejas, “como estos casos de bosques quemados, donde muchas veces,  la normativa forestal nos limita hacia ciertos pronunciamientos”, precisó Héctor Tillería, jefe Provincial Cautín de CONAF.

Tillería agregó que se informaron sobre los convenios con otras instituciones del Ministerio de Agricultura para beneficiar a los pequeños productores forestales, por ejemplo, para recuperar zonas de protección importante para los propietarios, como mantención de los cursos de agua, que se han visto afectados por siniestros como el que hubo acá y que no se pudo recuperar de manera natural y vemos el entorno con mucho suelo descubierto y sin regeneración natural, donde se pueden aplicar cercados y arbolados que irán en ayuda  de la recuperación de las zonas importante para los propietarios,  detalló Tillería.

Jessica Zapata, jefa Área CONAF Carahue dijo que hubo discusión sobre la presencia de vegetación, la intensidad y severidad que ocasionaron de los incendios en esta zona y vieron las opciones de apoyo con distintos propietarios, “por ejemplo, la corta de regeneración, fue una líneas que salió a discusión técnica, evaluando distintos criterios como suelo, tipo de vegetación, estructuras, que nos permiten aplicar esta línea de acción, en la tabla de valores, que está inscrita e incorporada desde el 2018 y que nos da claras luces que se puede aplicar en este sector”.

PROPIETARIOS AFECTADOS

César Luengo, es pequeño propietario agrícola y forestal de Los Laureles y uno de los afectados del incendio de 2012. “El fuego pasó en medio de nuestros predios, de todos los campos, no solo del mío, sino de todos los vecinos. Con el tiempo, hemos aprovechado este bosque dañado para hacer leña y producir madera, con un buen futuro. La CONAF nos ha apoyado en este proceso y nos ha otorgado las guías de libre tránsito”, argumentó.

Opinión similar tiene Lisando González, productor de Los Laureles, otro afectado del siniestro, que gracias a la acción de los brigadistas  evitó que el fuego avanzara hacia su casa. “Los árboles que están quemados los utilizo para producción de leña. Cerqué el riachuelo que pasa en mi campo para proteger el agua que uso para consumo de la familia y para los animales y además planté nativos en el sector con buenos resultados, que están a la vista, porque evita que entren animales”, enfatizó.