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El 2° Juzgado de Policía Local de Valdivia condenó a pagar una multa de 65 millones 526 mil pesos (1.548,95 UTM) y reforestar una superficie de bosque nativo de 228,79 hectáreas a la empresa Chilterra S.A., luego que ratificara la denuncia de la Corporación Nacional Forestal (CONAF) por corta no autorizada de bosque nativo en fundos de la empresa en las comunas de Paillaco y Los Lagos, en la Región de Los Ríos.

La detección de corta no autorizada de bosque nativo fue detectada por CONAF a través de una fiscalización aérea, en sobrevuelo por esta zona de difícil acceso, donde se observó la pérdida de cubierta boscosa. La denuncia fue presentada luego de realizar fotointerpretación de imágenes satelitales, con las cuales se comprobó la realización de cortas que no contaban con planes de manejo aprobados por la Corporación, tal cual lo exige la Ley N° 20.283, sobre Recuperación del Bosque Nativo y Fomento Forestal.

Uno de los aspectos que más resaltó el tribunal, fue justamente que “las imágenes satelitales son un medio de prueba válido por sí solo, desde el punto de vista técnico, para determinar superficies y diferenciar formaciones vegetacionales”, precisando además que estás deben estar georeferenciadas y corregidas topográficamente para que sean de alta resolución.

El director ejecutivo de CONAF, Aarón Cavieres, resaltó que este fallo junto con “destacar la labor que cumplen nuestros funcionarios en fiscalización forestal, demuestra claramente que la opción que hemos tomado de integrar nueva tecnología y sistemas de fiscalización, como los sobrevuelos en zonas de difícil acceso, son alternativas que nos permitirá cumplir de mejor forma el mandato que nos ha entregado el Estado y la sociedad, y que en definitiva es resguarda el patrimonio natural del país”.

Cabe destacar que el personal de CONAF Región de Los Ríos, luego de la detección de la pérdida boscosa en los predios de esta zona, inició la fotointerpretación de imágenes satelitales actuales con las de los años 2010 y 2012, que demostraron la pérdida de bosque nativo, lo que además fue certificado con estudios técnicos en terreno.

Además, la investigación de este caso contó con un informe de la Brigada de Medio Ambiente (BIDEMA) de la PDI, entidad que recabó declaraciones de los lugareños, quienes dieron cuenta que, por un lapso de tres años, la empresa inició una tala indiscriminada de bosque nativo, mediante la utilización de máquinas trituradoras de árboles, transformando sendos bosques nativos, en superficies en las que –actualmente– solo existen pampas y praderas.

Luego de esta sentencia, la empresa tiene como alternativa judicial solicitar una revisión del fallo ante la Corte de Apelaciones de Valdivia.