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Científicos e investigadores de la Universidad Austral de Chile, Conservación patagónica y profesionales, técnicos y guardaparques, participaron en un Taller organizado por la Corporación Nacional Forestal, CONAF, para abordar la recientemente detectada patología que afecta a los huemules de la Reserva Nacional de Cerro Castillo, linfoadenitis caseosa, enfermedad que se manifiesta con abscesos en distintas partes del cuerpo de los huemules.

El director del Instituto de Medicina Preventiva Veterinaria de la Universidad Austral de Chile, Gerardo Acosta, dijo que la teoría apunta a que un patógeno de ganado ovino y caprino doméstico estaría llegando a los huemules. “Quizás  este patógeno vino  para quedarse y tendríamos que convivir con él con algunas medidas. Al parecer, no estaría provocando gran mortalidad en la población de huemules, lo que no quiere decir que no haya que tomar medidas para disminuir el riesgo que podría producir. Es importante tomar medidas para evitar el contagio desde animales domésticos aledaños a la reserva, lo que requiere apoyo de la comunidad y de los servicios competentes para sanear muchos de los animales que tenemos alrededor y preocuparnos de mantener la salud de la población de huemules”.

Paulo Corti, del mismo plantel, afirmó que “eventos similares ha habido en otras unidades del país. En Aysén, parece que es el único foco”, agregando que, eventualmente, los huemules pudieron sufrir una ruptura en la piel por donde entró la bacteria proveniente de la ganadería, generando la Linfoadenitis caseosa, lo que genera absceso de pus, por ejemplo, por causa de algún alambre  de púas contaminado, cercano al lugar de tránsito o alimentación.

IMG_5210En cuanto a la reproducción de los animales contagiados, “de acuerdo a lo que hemos visto y los antecedentes que hay, no estaría afectándose, pero se requieren estudios a más largo plazo para demostrarlo con mayor seguridad.

El médico veterinario de la Gerencia de Áreas Silvestres Protegidas de CONAF, Miguel Díaz, agregó que “hemos dimensionado los posibles impactos y consecuencias de la enfermedad, a partir de la experiencia científica disponible. Estamos trabajando para contenerla. La enfermedad no es mortal.

El director regional de CONAF, Leonardo Yáñez, puntualizó que “esta enfermedad es común en países ovejeros como Nueva Zelanda o Argentina. Como medidas inmediatas, vamos a profundizar el trabajo con el SAG, abordar a los animales que están en peores condiciones para evitar la diseminación de la enfermedad, reemplazar las hebras de púas de los cercos de la Reserva, fortalecer la sensibilización de la comunidad y monitorear la situación tanto de la Reserva como de otras áreas silvestres protegidas”.

Como resultado del taller se desarrolló un plan de acción con diversas actividades tendientes a disminuir el contagio entre los animales, tanto ganado-huemul  como huemul-huemul, como también acciones de manejo,  vigilancia, monitoreo e investigación, a fin de que estos animales nativos estén bajo las mejores condiciones de salud.