Oficina Central

El bosque nativo de las islas Robinson Crusoe y Alejandro Selkirk, que componen el Archipiélago de Juan Fernández, está siendo atacado fuertemente por la zarzamora, maqui y murtilla. Frente a esta grave situación la Corporación Nacional Forestal, CONAF, junto con un grupo de expertos de distintas organizaciones, analizaron la factibilidad de utilizar el hongo roya como agente de control biológico sobre estas especies exóticas invasoras.

Miguel Díaz, profesional del Departamento de Conservación de la Diversidad Biológica de CONAF, indicó que el control de la zarzamora en el Parque Nacional Archipiélago Juan Fernández es un desafío de grandes proporciones, y que el éxito para controlar esta plaga debe ser asumido bajo la forma de una coalición de personas e instituciones idóneas. “La información científica disponible indica que existiría una probabilidad alta a mediana de afectar significativamente la expansión de esta planta invasora en el parque, infectándola con cepas de roya de virulencia probada para esta”, agregó.

Los expertos comentan que, según la cepa, este hongo ataca diferentes partes de la planta. En primera instancia se busca debilitar la especie invasora y así darle oportunidad al bosque nativo para competir.

Para este grupo de profesiones es importante definir cuál será la variedad del hongo roya a utilizar, ya que algunas disminuirían su capacidad de crecimiento, mientras otras aumentarían su defoliación o evitarían la absorción de nutrientes. En esta etapa, su erradicación total no es la mejor opción ya que ello provocaría una gran erosión en las islas, por lo que su eliminación deberá ser paulatina.

Según el estudio conjunto del Proyecto GEF (Global Environment Facility) del Archipiélago Juan Fernández y CONAF, la invasión más grave ocurre en la isla Robinson Crusoe, con cerca de 800 hectáreas, es decir un 16,2 % de esta, se encuentra afectada por estas tres especies; y el costo de remoción tradicional mecánica sería superior a 5 millones de pesos por hectárea, lo que lo hace poco practicable.

Se espera que a partir de este año continuar con el análisis de diferentes cepas del hogo roya, dentro o fuera del país, de alta patogenicidad frente a la zarzamora isleña. En paralelo iniciar un trabajo de análisis interno de agentes biológicos y cepas que puedan atacar exitosamente a maqui y murtilla isleños, para luego diseñar un programa de infestación controlada en el parque, privilegiando aquellos lugares donde están extinguiendo al invaluable bosque fernandeziano. Finalmente, se acordó que es necesario practicar una silvicultura de protección en este bosque, entendida esta como una oportunidad para la restauración ecológica.

Estos valiosos análisis en el taller fueron realizados por André France, Instituto Nacional Investigaciones Agropecuarias (INIA); Hermán Dosoulin, Universidad Austral de Chile (UACH); Cecilia Smith (IEB-UACH); Emilio Rojas, Fundación para la Innovación Agraria (FIA); Roberto Castro y Fernando Baeriwswyl (MMA/GEF-AJF); Andrés Meza, Gerente de Áreas Silvestres Protegidas de CONAF; Claudio Cunazza, Miguel Díaz, profesionales de CONAF Oficina Central; Claudio Ilabaca y Javiera Meza, funcionarios de CONAF Valparaíso.