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En una reunión encabezada por el Ministro de Agricultura, Carlos Furche Guajardo, y el Subsecretario del ramo, Claudio Ternicier González, el Director Ejecutivo de CONAF, Aarón Cavieres Cancino, dio a conocer al personal de Oficina Central y Región Metropolitana los principales lineamientos que acompañarán su gestión institucional durante el período 2014-2018.

Junto con ello, las autoridades definieron una política de diálogo y de puertas abiertas, ya que, según expresaron, los trabajadores de la Corporación son la base de todo desarrollo institucional.

El fortalecimiento de CONAF como una institución que responde a las demandas de la sociedad, con especial esmero en los pequeños propietarios forestales, en el Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado, en las fiscalizaciones forestales y en la prevención de incendios forestales, fue el planteamiento del Director Ejecutivo de CONAF, en el marco de los desafíos de la actual administración para el sector.

En su alocución, Cavieres expresó que, respecto a la Corporación, en la actualidad la sociedad está “crecientemente sensible a nuestros temas y que están en la agenda de hoy: bosque nativo, naturaleza, sustentabilidad, áreas silvestres protegidas; hemos desarrollado un trabajo ligado a esas demandas y no podemos decepcionarla”, por lo que llamó a los presentes a trabajar con empatía, para responder a tales exigencias.

Respecto al proyecto de creación del Servicio de Biodiversidad y Áreas Silvestres Protegidas, la autoridad reafirmó que “mi compromiso es fortalecer a nuestra institución” y que dentro de esa postura cabe la renovación o el perfeccionamiento de un organismo que, a su juicio, es una Corporación más fuerte que antes, con importantes desafíos legislativos e institucionales.

A su vez, llamó a trabajar conjuntamente para desarrollar políticas sectoriales que incluyan a diversos sectores, desde los campesinos a la industria, pasando por la protección del medio ambiente a la prevención de incendios forestales.

En el ámbito forestal, indicó que CONAF debe avanzar y dar respuesta a pequeños propietarios para que los beneficios enfocados en ellos les lleguen efectivamente. Respecto a la fiscalización –a su juicio, “punto clave para mantener la sustentabilidad forestal”–, precisó que es necesario verificar en qué medida la institución garantiza que los manejos se realicen con los estándares óptimos de calidad, los cuales deberán ser simplificados, sin perder eficacia en la gestión.

En otro punto, destacó que se requiere fortalecer a las áreas silvestres protegidas, pues existen “vacíos críticos en conservación”, por lo que “el SNASPE debe ser el eje en la conservación nacional, con diferentes niveles de intensidad, que se expanda a diferentes ámbitos: agrícola, forestal, industrial o urbano, como se realizó recientemente con el Programa de Arborización”.

En el mismo plano, expresó la necesidad de establecer un sistema de formación que entregue las herramientas a los guardaparques para que respondan con preparación y profesionalismo a las cada vez más exigentes demandas de la población.

Sobre manejo del fuego, sostuvo que debe relacionarse con los actores territoriales para trabajar unidamente en el combate y, sobre todo, en la prevención.

 

Ministro de Agricultura

Por su parte, Carlos Furche Guajardo, Ministro de Agricultura, centró sus palabras en el norte de la presente administración, que es buscar todos los mecanismos para reducir la desigualdad, a través de, por ejemplo, una focalización de los esfuerzos y productos institucionales a los pequeños propietarios forestales, además del cuidado del patrimonio natural del país. “Chile no es explicable ni viable sin sus montañas, bosques, ríos o sus lagos”, afirmó.

Al respecto, acotó que la futura creación del Servicio de Biodiversidad y Áreas Silvestres Protegidas no se debe enfocar exclusivamente en los tópicos burocráticos, pues “empobrece el debate. Debemos definir nuestra mirada estratégica y el rol que como país le damos al SNASPE. Cuando haya claridad al respecto, estaremos en posición de dilucidar qué requerimos”, agregando que es un debate que debe efectuarse con una mirada integral del tema, hecha con tranquilidad y pensada a largo plazo.

El secretario de Estado definió el nuevo estilo de trabajo en el actual período como de diálogo abierto, con convicción en escuchar las diversas posturas existentes, con una política de puertas abiertas, “donde prime el respeto, aunque haya discrepancia, pero donde no caben las descalificaciones”, concluyó.