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La convicción de incrementar asociaciones entre diversas áreas protegidas del país, incluidas las privadas y marinas, y generar mayores habilidades de manejo y planificación en ellas fueron algunas de las conclusiones expresadas en el taller “Planificación de áreas silvestres protegidas: aprendizaje desde el SNASPE y recomendaciones para otras áreas protegidas del Estado”, efectuado el pasado 7 de septiembre en la Oficina Central de la Corporación Nacional Forestal, CONAF, en Santiago.

Temas como la gobernanza, participación, experiencia y descentralización de la gestión de áreas silvestres protegidas (ASP) fueron algunos de los tópicos analizados por profesionales del Ministerio del Medio Ambiente, Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), The Nature Conservacy y CONAF. De esta forma, se compartieron las lecciones aprendidas y experiencias obtenidas en el proceso, como también la identificación de oportunidades de trabajo permanente para la gestión de las ASP.

Respecto a la planificación, los invitados externos concordaron en la utilidad del recurso para aplicarlo en las que administran, como también la interacción entre los diferentes actores del ámbito. Por ejemplo, Alejandro Ramírez, coordinador de la Reserva Marina La Rinconada (Región de Antofagasta), sostuvo que “como sabemos, no todas las unidades tienen las capacidades totales para realizar planificación y gestión, por lo tanto, trabajar en red permite complementar estas capacidades dentro de una unidad con otras. Me parece súper importante generar un lenguaje común dentro de actividades de planificación”.

En el mismo ámbito, Erika Silva, jefa suplente del Departamento de Gestión Ambiental del Sernapesca, estimó que las metodologías expuestas “son un gran recurso para nosotros, que estamos en ese proceso que no ha sido fácil, pues trabajar en el mar es muy distinto a trabajar en la tierra, además de temas presupuestarios y de gobernanza, que son muy distintos”.

Cabe señalar que CONAF inició en 2014 este proceso con la adopción de los estándares abiertos en planificación, además de crear la Red de Planificadores en ASP, en el que han trabajado guardaparques y profesionales de direcciones regionales y Oficina Central, en total, 29 personas provenientes de once regiones del país. Ello ha significado adoptar una nueva perspectiva para trabajar, según lo comentó Fernando Aizman, jefe de Planificación de la Gerencia de Áreas Silvestres Protegidas.

“Tenemos que tener un enfoque de planificación desde abajo hacia arriba. Es importantísimo relevar el conocimiento que tienen los equipos que trabajan en las unidades a la hora de la toma de decisiones. Otro aspecto fundamental es la necesidad de generar un soporte técnico desde Oficina Central a las unidades más bien bidireccional: nosotros también nos apoyamos en ellas para rescatar la información de lo que está pasado en la realidad y con eso tomar mejores decisiones”, sostuvo. Agregó que el próximo año los parques nacionales Pan de Azúcar, La Campana y Radal Siete Tazas, más la Reserva Nacional Río de Los Cipreses serán las unidades pilotos para planificar, implementar y evaluar las actividades que emanan de la metodología.

Al respecto, Leonardo Castro, guardaparque y encargado técnico del Parque Nacional La Campana, sostuvo que “esta posibilidad de establecer estándares abiertos genera expectativas respecto al monitoreo y evaluación y reintegrar procesos de gestión y corregir aquellos elementos que puedan estar sesgados”.

Esta actividad forma parte del estudio “Estándares de gestión y fortalecimiento metodológico para la planificación del manejo, la gestión financiera y el monitoreo y evaluación de las áreas protegidas”, ejecutado por el Centro de Ecología Aplicada y Sustentabilidad de la Universidad Católica, y ejecutado en conjunto por CONAF, el proyecto GEF-SNAP y el Ministerio del Medio Ambiente.