Arica y Parinacota

Este año sólo habrá una reducida ceremonia con residentes locales.

Cuando el guardaparque Walter Calle, actual administrador del Parque Nacional Lauca, ingresó a CONAF hace 28 años, recuerda que una de sus primeras tareas fue participar en los arreglos de la iglesia de Parinacota, previos a la fiesta de la Virgen de la Natividad, que se celebra los 8 de septiembre.

Y así ha sido siempre, por lo que las circunstancias de la pandemia no fueron excusa para que esta vez los guardaparques de CONAF volvieran a apoyar los hermoseamientos necesarios, a pedido de la comunidad, y del alférez don Albino Calle y su señora doña Teresa, con el apoyo y coordinación de Hugo Morales, presidente de la Junta Vecinal de Parinacota.

“Este año elegimos que los arreglos fueran en los muros porque ya se viene la lluvia y había que renovar la paja brava”, dice Hugo Morales. Se refiere así a la aislación con la especie Festuca orthophylla, que se usa para estos efectos, ya que no sirve cualquier tipo de paja, y es la que estamos acostumbrados a ver en las postales de esta iglesia levantada en el Siglo XVII (1670), reconstruida en 1789 y que además es Monumento Nacional desde 1979.

En tanto Walter Calle cuenta que “a lo largo del tiempo son diferentes los apoyos.  Ahora eligieron arreglar los muros en la parte que llevan pajas.  A eso le llamamos empajar y consiste en poner primero una capa de barro, no tan gruesa, en la que se sobrepone la paja.  Luego se pone la paja ya escarmenada, que caiga hacia ambos lados del muro y luego se coloca una segunda capa de barro, esta vez con una terminación como lomitos en la parte superior del muro, así se evita que se vuele con el viento. Todo lo hacemos de la forma tradicional.”

Los materiales los aportan los mismos vecinos y según explica Walter Calle “ellos saben cuándo y de dónde sacar la paja brava, al igual que con el barro”.  Y no es llegar y cortar, de acuerdo a la cultura aymara hay que pedir permiso a la Pachamama, por eso también se realizó un pawa antes de iniciar los trabajos, oportunidad en que acompañaron por CONAF Enrique Miranda y Álvaro Tralma.  La colaboración entre los servicios públicos también estuvo para el traslado de la tierra para el barro, que aportó la Municipalidad de Putre.

La fiesta

Para la fiesta en honor a la patrona de la iglesia de Parinacota, esta vez acudirá sólo la comunidad cercana y se efectuará una reducida ceremonia, que no incluirá la misa, por las medidas de seguridad establecidas por la pandemia, pero si una pawa aymara el mismo día 8.

Hugo Morales, quien es además el fabriquero, es decir quien guarda las llaves de la iglesia, dice que “sólo se abrirá para que los creyentes entren, de a dos o tres personas a la vez.   Para nosotros ha sido importante este apoyo permanente de los guardaparques, y por eso agradecemos al director de CONAF, don Héctor Peñaranda y en general a los directores que nos apoyado a lo largo de los años”, señala.

Walter Calle, quien trabajó en los muros junto a Arturo Gómez, Juan Quispe e Iván Huayllas -todos de Putre-, dice “para mí es importante, mis padres siempre han estado en las fiestas de la iglesia en Putre y somos uno más del pueblo y en Parinacota estamos todo el año, y esperamos seguir siempre apoyando esta actividad.

Para otros tiempos queda la esperanza de revivir la fiesta y recibir también a los turistas que llegan al Parque Nacional Lauca o a la Reserva de Biosfera más amplia, atraídos por este patrimonio arquitectónico y la naturaleza circundante.