Firman Acuerdo de Producción Limpia para proteger el bosque nativo del Maule

La meta en este ámbito avanza con el Proyecto +Bosques, ejecutado por el Ministerio de Agricultura y FAO, a través de CONAF, con aporte del Fondo Verde del Clima.

Confirmando la meta país de 200.000 hectáreas de manejo y recuperación de bosque nativo y la creación de 200.000 hectáreas de nuevos bosques, reduciendo las emisiones del sector forestal por degradación y deforestación del bosque nativo en un 25% al 2030, el Gobierno de Chile, a través del Ministerio de Agricultura y la Corporación Nacional Forestal (CONAF), adhirió a la celebración del Día Internacional de los Bosques.

Cabe recordar que el 2012 la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 21 de marzo como Día Internacional de los Bosques, siendo 2013 el primer año en celebrarlo oficialmente.

Los bosques son, a nivel mundial, el hogar de más del 80% de la biodiversidad terrestre del planeta, representan uno de los principales sumideros de carbono por su capacidad natural para capturar el CO2, gas de efecto invernadero responsable del calentamiento progresivo del planeta, y almacenarlo como parte de sus estructuras físicas.

Adicionalmente, ayudan a proteger cuencas hidrográficas fundamentales para suministrar agua limpia, son vitales para la regulación del régimen hídrico, la conservación y protección de los suelos, y la conservación de la biodiversidad. También, proporcionan medios de subsistencia a más de mil millones de personas y aportan empleos locales a más de 100 millones.

En Chile, el carácter único de los recursos vegetacionales se refleja en su alto grado de endemismo, designado entre los 35 hotspots de importancia a nivel mundial para la conservación de la biodiversidad, que cuenta con 1.957 especies vegetales endémicas (50,3%) de un total de 3.892 especies vegetales nativas. La superficie forestal del país cubre 14,7 millones de hectáreas de bosque nativo y 3,1 hectáreas de plantaciones exóticas.

Considerando también la meta de carbono neutralidad al 2050 comprometida por Chile a nivel internacional en la pasada COP 26, el sector forestal es el único que permanentemente tiene un balance positivo de gases de efecto invernadero, por lo que la gestión es clave para cumplir este desafío país.

En este contexto, el Ministerio de Agricultura y CONAF trabajan articuladamente para cumplir las metas país y para dar cumplimiento de estos compromisos climáticos.

La Corporación Nacional Forestal, como punto focal del enfoque REDD+ de la Convención Marco de Naciones sobre Cambio Climático, está desarrollando la Estrategia Nacional de Cambio Climático y Recursos Vegetacionales (ENCCRV), política pública que sigue los lineamientos nacionales como internacionales, considerando el enfoque de género, la interculturalidad y en concordancia con la visión de las comunidades en el territorio.

Es así como Chile está en la fase 3 de esta estrategia por medio del apalancamiento de US$ 63,6 millones desde el Fondo Verde del Clima (FVC), para la reducción de emisiones provenientes de los bosques, que se materializa en el Proyecto +Bosques, el cual se encuentra en etapa de pilotaje entre las regiones del Maule y Los Lagos. Para la postulación e implementación del proyecto, se cuenta con el apoyo estratégico de FAO como entidad acreditada y ejecutora ante el Fondo Verde del Clima.

El proyecto tiene una meta de intervención de 25.000 hectáreas, con acciones de gestión forestal sustentable a nivel de los territorios y acciones facilitadoras que incluyen educación ambiental, transferencia tecnológica, apoyo en la fiscalización, mejora de viveros y fortalecimiento de capacidades ministeriales, entre otras.

Como resultado de sus acciones, se espera lograr la reducción y captura de 256.000 toneladas de CO2 por año, a partir de 2030, aportando al logro de los compromisos climáticos de Chile. Desde 2020 y durante un periodo de seis años, el proyecto busca generar beneficios ambientales, sociales y económicos para alrededor de 23 mil personas de forma directa, mientras que otras 68 mil 500 serán beneficiadas de manera indirecta. De ellas, al menos un 30% deben ser mujeres y otro 30% debe pertenecer a pueblos originarios.

La iniciativa contribuirá, además, al incremento de empleo en los territorios, al fortalecer 30 viveros para la producción de cerca de 10 millones de plantas nativas, lo que será un aporte a la recuperación de las economías regionales golpeadas por los efectos de la pandemia.