Plantación de eucalyptus

Investigadores de la Universidad de Talca y de la Escuela de Minas de Colorado (Estados Unidos) demostraron que las plantaciones forestales de la cuenca del río Purapel, en la Región del Maule, pueden ayudar a contener la erosión. Dicho resultado refuerza la necesidad que reforestar tanto con especies nativas o exóticas es esencial para la recuperación de zonas con suelos degradados.

El estudio fue publicado en la revista científica River Research and Applications, en el que se probó que la presencia de plantaciones de pino insigne (Pinus radiata) en el sector de Sauzal contribuyó a reducir la cantidad de sedimentos emitidos aguas abajo del cauce. Ello quedó demostrado en las mediciones efectuadas en las diversas estaciones que la Dirección General de Aguas posee en el río Purapel, las que registran el caudal y los sedimentos que se producen por la erosión en las zonas altas.

Los sedimentos en el agua, específicamente el exceso de ellos, representan una prueba concreta de la acción humana en el aceleramiento del proceso natural de erosión, según explicó Roberto Pizarro, director de la cátedra Unesco en Hidrología de Superficie de la Universidad de Talca.

Cabe señalar que la cuenca sufrió la desertificación a causa de la explotación desmedida del bosque nativo, proceso que comenzó a revertirse desde la década de los setenta, cuando comenzó la plantación de pinos en el sector. De esta forma, la nueva cobertura vegetal contribuyó a estabilizar los suelos de la cuenca.

Más información, en noticia publicada por el diario La Tercera.