Con el objetivo de definir los lineamientos nacionales en materia de prevención de incendios forestales, la Corporación Nacional Forestal (CONAF) realizó un seminario que congregó durante tres días, en el Hotel Reñaca Inn de Viña del Mar, a profesionales del Departamento de Manejo del Fuego del organismo, provenientes de diferentes regiones del país, quienes debatieron –entre otros aspectos– respecto a cómo integrar nuevos actores en esta labor y sensibilizar con mayor eficacia a la población, especialmente a la que habita en zonas de interfaz urbano-forestales.

En la oportunidad, el director ejecutivo de CONAF, Aarón Cavieres, explicó que “este esfuerzo que estamos haciendo aquí, de coordinar la tarea de prevención y ponerla en marcha inmediatamente, apunta a evitar nuevas catástrofes como la que tuvimos en la región de Valparaíso”.

Agregó que “nosotros somos muy efectivos, por algo tenemos un posicionamiento internacional muy bueno en lo que es combate y prevención de incendios, pero claramente tenemos que colocar más énfasis en una labor preventiva que hasta el momento hemos hecho, pero en la cual necesitamos la colaboración de todos los actores”.

Sobre la labor de los prevencionistas , Cavieres detalló que ésta consiste en “preparar un conjunto de insumos que alerten a las autoridades, primeramente, respecto a las zonas críticas donde hay que tomar medidas preventivas, bajar la cantidad de combustible, disponer las situaciones de acceso, etcétera, para combatir los incendios forestales y evitar que estos se propaguen”.

Asimismo, recalcó la importancia de “preparar a la población para que esté muy atenta hacia el futuro, evitar acciones que puedan ser descuidadas respecto a los incendios y, sobre todo, llevar a cada persona que vive en una zona periurbana o rural el mensaje, para que tomen todas las medidas que ayuden a evitar que su integridad, casa o bienes se vean afectados”.

Por su parte, el gerente de Manejo del Fuego de CONAF, Sergio Mendoza, expuso que “lo que hicimos fue ajustar el trabajo de los equipos, viendo cuáles son nuestras prioridades, de tal manera que el esfuerzo sea más efectivo y podamos enfrentar la temporada de incendios forestales con territorios menos vulnerables”.

Acotó que “hay muchas estrategias y tácticas para abordar este tema, pero lo primero es la labor con la comunidad, ése es el punto de partida clave: que ella pueda generar su propio espacio más seguro desde el punto de vista de los incendios forestales. En la medida en que la gente haga un trabajo en torno a su vivienda, en torno a su ambiente, por supuesto la respuesta va a ser mucho más efectiva. De hecho, las famosas ‘casas milagrosas’, que no sufrieron daños tras el megaincendio en Valparaíso, no se salvaron por algo divino, sino que hubo trabajo de la gente que vivía ahí, de prevención, de reducción de combustible, de manejo de la vegetación del entorno”.

En ese contexto, Mendoza enfatizó que “los municipios también son actores relevantes, pues desde el punto de vista legal, son los responsables de identificar los riesgos asociados a los territorios y establecer los planes de mitigación en torno a ellos. Cuando los municipios puedan entender que esa es parte de su función, pero a la vez que cuentan con el apoyo de nuestra institución, en el sentido de entregarles toda la asesoría técnica, creo que vamos a resolver un problema importante”.

Finalmente sostuvo que “estamos trabajando fuertemente en modelos de intervención hacia las comunidades. Tenemos que ver de qué manera, primero que nada, ser validados como institución, para tener mejor comunicación con ellos, y a su vez, ser capaces de empoderarlos para que ellos mismos puedan transmitir a sus pares las medidas claves de prevención”.