CONAF definió desafíos en el ámbito de la fiscalización forestal para 2021

Mayor presencia en el territorio, a través de tecnología de teledetección para cumplir con rol fiscalizador, y fortalecer la protección de cactáceas frente al tráfico ilegal serán dos ámbitos relevantes en la labor de la Gerencia de Fiscalización y Evaluación Ambiental de CONAF, según declaró su gerenta, Carla Castro, en transmisión en vivo de EMOL TV.

CONAF monitoreará por medio de tecnología satelital un millón de hectáreas durante 2021, declaró Carla Castro, gerenta de Fiscalización y Evaluación Ambiental de la Corporación Nacional Forestal, CONAF, durante una entrevista en línea efectuada hoy (miércoles 7 de abril) por el sitio web El Mercurio En Línea, a través de su señal televisiva digital (EMOL TV).

En la misma instancia, resaltó que el organismo fortalecerá, en su rol de autoridad administrativa, la lucha contra el tráfico ilegal internacional de especies vegetales, específicamente cactáceas extraídas de manera ilegal desde el norte del país. Tales serían dos énfasis de la gestión de la entidad forestal en dicho ámbito.

Respecto a la superficie que abarcará la labor fiscalizadora, Castro sostuvo que la mayor presencia en el territorio nacional continental se debe a que, mediante la incorporación de tecnología de teledetección satelital, el organismo podrá monitorear diversos polígonos de interés distribuidos a lo largo del Chile, para comparar, observar y evaluar a diario los cambios de cobertura vegetal.

Ello se debe a que, desde fines de 2020, la institución complementó su sistema de monitoreo satelital, LEMU, desarrollado por profesionales de CONAF, con la adquisición del sistema Planet, que destaca por su mayor frecuencia de rastreo por el país, además de la calidad de la resolución de las imágenes que capta su constelación de satélites.

“Este monitoreo de un millón de hectáreas, que es uno de los desafíos que tenemos para este año 2021, nos posiciona de mejor forma y focaliza nuestros recursos en donde nosotros evidenciamos que ya hay un cambio de cobertura (…). En base a esos polígonos de cambio es que la institución va a focalizar sus recursos, ya sean humanos, financieros y presupuestos que disponemos para realizar esta función”, afirmó la gerenta.

Consultada por las zonas en donde CONAF ha detectado más trasgresiones a la legislación forestal vigente, Castro señaló que durante el último tiempo es llamativo el incremento de intervención de vegetación (bosque nativo o plantaciones forestales) en subdivisiones de terreno destinadas a loteos para uso habitacional o de turismo, sobre todo en la Región de Los Lagos. Indicó que se está trabajando con las direcciones regionales de CONAF para atender este problema y llamó a la comunidad a informase con la institución para conocer si los terrenos que se adquieren para parcelas de agrado, por ejemplo, están afectos a lo estipulado por la normativa forestal vigente para evitar multas o sanciones.

Cactáceas
Respecto al cuidado de las cactáceas, Carla Castro informó que otro desafío para CONAF será la pronta repatriación de, aproximadamente, mil individuos de estas plantas para ser devueltas a su hábitat natural, labor que realizará en conjunto con otros servicios públicos, debido a la incautación que la policía italiana efectuó el año pasado en Europa, en un operativo conocido como la operación Atacama.

Para tal objetivo, especificó que la Corporación Nacional Forestal continuará capacitando a su personal de la zona norte, específicamente en flora y fauna en términos de riesgo y comercialización de éstos, con especial énfasis en las apetecidas en el mercado internacional, como las cactáceas, que son extraídas de manera ilegal desde su hábitat.

Lo anterior, se debe al rol que CONAF tiene como autoridad administrativa de la Ley 20.962 que aplica la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES, según sus siglas en inglés).

Otros puntos que la gerenta destacó para el trabajo del organismo en el ámbito de la fiscalización forestal fue la actualización del catastro vegetacional de la Región de O’Higgins durante el presente año y la oficialización del mismo documento relativo a los resultados obtenidos en la Región de Magallanes, elaborado durante 2020.