En los ríos Petorca, La Ligua, Aconcagua y Maipo, el estudio identificó 106 polígonos de formaciones boscosas de la especie, con una superficie de 3.211, 7 hectáreas, que en promedio registraron coberturas de 30 %.

Entre los años 2018 y 2019, el ex – funcionario y experto en botánica de la Corporación Nacional Forestal (CONAF), Patricio Novoa, elaboró un inédito catastro de bosques riparios  de sauce chileno (Salix humboldtiana), en las cuatro principales cuencas hidrográficas de la Región de Valparaíso.

En los ríos Petorca, La Ligua, Aconcagua y Maipo, Novoa logró identificar 106 polígonos de formaciones boscosas de la especie, con una superficie de 3.211,7 hectáreas, que en promedio registraron coberturas de 30 %.

Con esta información obtenida mediante el análisis de imágenes satelitales y exhaustivas inspecciones en terreno, el ex– trabajador de CONAF desarrolló una cartografía digital, donde recopiló antecedentes respecto a las principales características y amenazas del árbol endémico de América, también conocido como sauce amargo o cheique.

Difusión

Dada la relevancia del estudio, que aporta insumos para reforzar la protección del sauce chileno, el Departamento de Fiscalización y Evaluación Ambiental de CONAF Valparaíso inició el proceso de difusión de los resultados, a través de reuniones virtuales tanto a nivel local como nacional.

En ese contexto, profesionales del organismo forestal debatieron en torno al rol que cumplen las formaciones boscosas de la especie, por ejemplo, para la estabilización de ríos, cauces y esteros de la Región de Valparaíso y el resto del país. Y, además, sobre los riegos que enfrentan debido al cambio climático, la sequía, los cultivos agrícolas, la extracción de áridos y agua, el escarpe del suelo y el acopio de basura y escombros en las riberas.

Interacción con otras instituciones

El gerente de Fiscalización y Evaluación Ambiental de CONAF, Juan Carlos Castillo, junto con destacar la investigación desarrollada en la Región de Valparaíso, manifestó que “los bosques riparios de sauce chileno son verdaderos corredores biológicos, que vienen desde la cordillera hacia abajo, alcanzando grandes distancias, y por lo tanto, tienen un efecto bastante fuerte en la flora y fauna. En ese sentido, sería importante trabajar con el Ministerio de Medio Ambiente, con universidades y otras instituciones, para ponerlos en valor”.

Por su parte, el director regional de la Corporación, Sandro Bruzzone, expuso que “entre las regiones de Arica y La Araucanía hay presencia de esta especie, que tiene todas las características para ser declarada como de ambiente único, porque, efectivamente, solamente crece donde están los cursos de agua. Ello involucra que no puede ser intervenida, a menos que sea con el fin de resguardar su diversidad, lo que debe ser analizado con el Ministerio de Obras Públicas, municipalidades y privados, entre otras entidades”.

Finalmente, la jefa regional de la Sección de Evaluación Ambiental de CONAF, Danila Lazo, resaltó que la difusión del estudio, originalmente, abarcaría al “SEA, SAG, el Ministerio de Medio Ambiente y usuarios externos, o sea, consultoras ambientales y asesores forestales, pero atendida la situación de la pandemia, tuvimos que reducirla al ámbito interno. No obstante, uno de los desafíos a futuro es dar a conocer este trabajo a más entidades con competencias fiscalizadoras”.

El Departamento de Fiscalización y Evaluación Ambiental de CONAF Valparaíso proyecta realizar nuevas prospecciones, con el apoyo de tecnología de sensores remotos (imágenes satelitales y drones), en los ríos Petorca, La Ligua, Aconcagua y Maipo, a fin de mantener actualizada la información catastrada, que podría variar por razones naturales y antrópicas. Además, estudia la posibilidad de extender este trabajo hasta afluentes de menor envergadura, como el estero de Marga Marga.