CONAF inició capacitaciones de arborización en Rapa Nui con énfasis en adaptación al cambio climático

Las especies que se utilizarán en arborización y forestación son producidas en el vivero local de CONAF.

Con la participación de más de 80 jóvenes y niños, se realizó el lanzamiento de las capacitaciones para la arborización que cada año entrega la Corporación Nacional Forestal (CONAF) de Rapa Nui, a través de su vivero Mataveri Otai, actividad que este año tendrá como objetivo el establecimiento de especies producidas en el vivero institucional de Mataveri Otai con mejor adaptación al cambio climático.

La actividad se efectuó en el humedal Rano Raraku, del Parque Nacional Rapa Nui, y también en el espacio social conocido como Marae de Hanga Piko. El jefe del vivero, Omar Durán, destacó que uno de los ejes fundamentales de las capacitaciones que se entregará a la comunidad en el ciclo de este año es la adaptación al cambio climático y el rol que juega los árboles en esta acción.

En la jornada, Durán explicó que la selección del eje temático mencionado se debe a que “la adaptación al cambio climático es un tema creciente y de preocupación local y una forma de potenciar y estructurar mejor una serie de temas tratados en las capacitaciones en torno a la arborización, el cuidado del agua, la erosión y la conservación de los árboles nativos, entre otras materias”.

Agregó que todo ello “tendrá mayor coherencia y sentido al alero de esta meta provincial de comenzar un proceso sistemático de adaptación al cambio climático”. De hecho, CONAF Rapa Nui fue escogido como unidad ejecutora del primer proyecto general sobre el tema en la isla, que se comenzará a ejecutar dentro de los próximos meses y donde un componente destacado es la forestación.

Desde que se inició en Isla de Pascua el programa de arborización, se le dio mucha preeminencia a la educación y capacitación paralela de la comunidad, ya que sin una adecuada valoración de los árboles, sus beneficios y su importancia la entrega y plantación masiva de especies no podía tener buenos resultados a largo plazo.

En ese sentido, el encargado de la Unidad Técnica de CONAF, Enrique Tucki, manifestó que “siempre ha habido una preocupación especial por mejorar de manera constante el programa de capacitaciones y este año 2021 queremos impulsar mejoras significativas. Por una parte, ya que la participación ciudadana es una de las claves para el éxito de la arborización y de la forestación, a partir de este año cada capacitación será evaluada de manera formal por los beneficiarios”,

También manifestó que otra mejora es que se gestionarán convenios de colaboración con una o más escuelas de la isla para definir una programación conjunta que otorgue mayor consistencia a la agenda de capacitaciones y a su impacto en la comunidad escolar, como un agente de cambio dentro de la población.

Y una tercera mejora es que durante el primer semestre de 2021 se espera desarrollar una plataforma digital de apoyo a las capacitaciones, con recursos y contenidos adicionales, entre otros aspectos. Tucki agregó que “hoy más que nunca los niños hacen un uso intensivo de los dispositivos electrónicos y debemos ver esa situación como una oportunidad de ampliar el impacto de nuestras capacitaciones“.

Los jóvenes participantes en el evento de lanzamiento de las capacitaciones de arborización 2021 corresponden a la escuela de verano que cada año desarrolla la municipalidad de Isla de Pascua, con niños de 8 hasta 13 años.

Los mayores realizaron el circuito a través del Humedal Rano Raraku, recibiendo diversas capacitaciones por parte del personal de CONAF, mientras que en el espacio social del Marae de Hanga Piko se atendió a casi 40 niños más pequeños, quienes trabajaron en actividades muy prácticas de confección de sustrato, orientada a la plantación de árboles.

Las diferentes actividades concienciaron a los jóvenes acerca de la urgente necesidad de mejorar el arbolado urbano y periurbano de la isla, así como de forestar las parcelas y amplios sectores del Parque Nacional Rapa Nui que hace ya siglos perdieron su vegetación nativa, sobre todo considerando el escenario de cambio climático que se cierne sobre la isla y que en los años venideros se espera que continúe haciendo sentir su impacto en todo ámbito del quehacer local.