Funcionarios de ambos organismos reubicaron a un individuo de esta especie en el sector Cajón Grande del entorno protegido, en Olmué, luego de rescatarlo desde una parcelación en Limache.

En medio de las obras de construcción de una parcela en el sector Los Laureles, en Limache, trabajadores vieron a un particular animal, similar a un ratón, al cual pensaron exterminar.

Uno de ellos, sin embargo, logro identificarlo como un ejemplar de yaca o marmosa elegante (Thylamys elegans), por lo que instó al grupo a no matarlo. Además,  alertó a funcionarios del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) sobre la presencia de esta especie, para que pudieran reubicarla en un lugar seguro y lejos de vehículos y maquinarias.

Luego de realizar las coordinaciones correspondientes, los trabajadores del SAG capturaron al mamífero y, junto a guardaparques de CONAF, lo liberaron en el sector Cajón Grande del Parque Nacional La Campana, en Olmué.

“Buscamos un lugar seguro para liberar a este ejemplar, aledaño a la ex zona de camping, donde ya hemos relocalizado tres yacas este año. Estaba en muy buenas condiciones, bien de peso y muy activo”, manifestó la guardaparques y jefa de área en Cajón Grande, Paulina Correa.

Por su parte, el director regional de CONAF, Sandro Bruzzone, explicó que “la yaca es un animal endémico de la zona central de Chile y uno de los cuatro marsupiales que habitan en nuestro país. Lamentablemente, suele ser confundido con un roedor común y eliminado. Por eso, nos alegra mucho que este ejemplar haya podido ser relocalizado en un sector adecuado”.

Su homólogo del SAG, Leonidas Valdivieso, aseveró que “es una excelente noticia que estas yacas puedan volver a la naturaleza y qué mejor que hacerlo  en un parque nacional, administrado por CONAF. Aprovecho la instancia para hacer un llamado a la ciudadanía, para que cuando encuentre alguno de estos ejemplares nos contacten, dado que se trata de especies protegidas y es fundamental devolverlas a su ambiente natural porque así se mantiene el equilibrio del ecosistema”.

¿Cómo identificar a esta especie?

En tanto, la jefa de la Sección de Conservación de la Diversidad Biológica de CONAF, Javiera Meza, aseveró que la yaca “puede ser confundida con un roedor, pero en realidad es un mamífero con características bastante diferentes. Se distingue por ser bien trompudo, por tener unas orejas muy grandes y unos ojos que parecen pequeñas bolitas negras. Tiene un pelaje bastante denso, de color grisáceo y en algunos casos un poco marrón”.

Añadió que “posee una cola bien curiosa porque, además de poder enroscarse para ayudarlo a trepar por los árboles, almacena grasa para afrontar el invierno y las épocas frías y de poco alimento en el territorio”.

Meza expuso que “la yaca es bastante pequeña, mide entre 18 y 27 centímetros, pero un 60 % de esto lo constituye su cola. Pesa entre 8 a 35 gramos. Es de hábitos nocturnos y se alimenta de insectos y otros pequeños vertebrados. Vive en matorrales y bosques de esta zona central”.

Finalmente, la experta advirtió que “esta especie es muy beneficiosa y está protegida por la Ley de Caza (19.473) y la Ley sobre Protección de Animales (20.380), porque ayuda al control de los artrópodos y también de pequeños vertebrados”.