La Araucanía

Una fiesta vivió la Asociación Lemunefuén cuando inauguraron su sala de procesos con maquinaria para pelador, secar y tostar avellanas chilenas, que marca “un salto” en la producción y comercialización de la antigua recolección artesanal a un fruto elaborado.

Es que CONAF conoció los inicios de Lemunefuén, en el sector Lolorruca Alto, en la comuna de Loncoche, cuando eran recolectores de avellanas chilenas, manejaban el bosque y procesaban, en forma artesanal, los frutos y hoy; es testigo del trabajo asociativo de la comunidad local sobre el manejo de las masas boscosas, la búsqueda de la certificación orgánica, mejoras en sistemas de cosecha y almacenamiento para implementar, finalmente,  una sala de proceso que permitirá comercializar un producto con valor agregado, en formato tostado, harina y café.

“Hoy estamos felices porque vemos cómo crece y se desarrolla una asociación de productores  que trabaja con nosotros desde el 2015 y en la cual hemos colaborado con asesorías permanentes tanto en el territorio de Loncoche y en forma particular, en el sector de Lolorruca Alto, así como en el establecimiento de un plan de manejo forestal que ejecuta un extensionista y que ha dado buen resultado de obtener un valor agregado del bosque con esta sala de procesos”, precisó Julio Figueroa, director de CONAF Araucanía.

Figueroa agregó que “como Corporación hemos querido contribuir a esta iniciativa mediante el apoyo del programa de extensión forestal de nuestra Corporación y enmarcando nuestra gestión en la Estrategia Nacional de Cambio Climático con aspectos de género, ordenación forestal y recolección sustentable, porque uno de nuestros objetivos es fomentar el desarrollo sostenible de los recursos forestales originarios para generar bienes y servicios, aportando al desarrollo económico, ambiental y social, en beneficio de la sociedad”, enfatizó.

A su vez, Carolina Meier, directora regional de Indap explicó que el Gobierno Regional e Indap apoyaron la construcción e  implementación de la sala de procesos de la asociación, un ejemplo real de los logros del convenio Indap-CONAF.

Para Dorka Sáez, presidenta de la Asociación, esta inauguración es un sueño para las 8 familias dedicadas por tradición a recolectar avellanas y ahora al proceso completo del fruto. “Antes vendíamos nuestros a terceros y ahora, acopiamos, logramos un precio razonable por saco y tenemos un valor agregado con la tostaduría; en el segundo año queremos otorgarle un sabor gourmet a nuestros derivados, pero nuestro gran objetivo es lograr un producto con denominación de origen”, enfatizó la presidente de Lemunefuén.