Los directores y representantes de los servicios forestales de los países de América del Sur (con participación es esta instancia de Colombia, Brasil, Argentina, Surinam, Perú, Paraguay, Uruguay y Chile) concordaron en la necesidad de buscar soluciones comunes y de carácter regional para los principales desafíos del sector. Destacaron, además, la importancia de los bosques, tanto en su aporte a la economía, como en la lucha contra el cambio climático.

“La FAO ha servido como foro neutral para que los países discutan las temáticas que afectan al sector forestal de la Región y busquen soluciones conjuntas a los desafíos que los nuevos tiempos imponen”, dijo Alan Bojanic, representante regional adjunto de la FAO para América Latina y el Caribe.

“Es muy importante que cada vez más se reconozca al sector forestal como un significativo aporte a la economía y como una gran medida de mitigación al cambio climático”, afirmó por su parte el ministro de Agricultura de Chile, José Antonio Galilea, quien además señaló que los países de la Región, hoy más que nunca, están a prueba en la forma de implementar acciones de mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero.

Por su parte, el director ejecutivo de la Corporación Nacional Forestal (CONAF), Eduardo Vial, destacó también la función de los bosques en el control del cambio climático y lo realizado por Chile en esta materia. “Es grato para nosotros, como encargados de los ecosistemas forestales del país, el reportar que si bien nuestro sector agroganadero emite gases de efecto invernadero, el sector forestal dadas sus capturas posiciona al sector silvoagropecuario tomado en su conjunto como carbono neutral, antecedentes publicados oficialmente en la última Comunicación nacional de Chile ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático, enviada en agosto del presente año”, sostuvo.

Asimismo, señaló Vial, deben considerarse los aportes de las plantaciones en la mitigación de los gases de efecto invernadero, ya que junto con aumentar la masa forestal que provee este valioso servicio a la humanidad, disminuyen la presión de corta insostenible de los bosques nativos de la región.

En el contexto de este II Diálogo Forestal Sudamericano, CONAF además suscribió un convenio de cooperación técnica con INFONA de Paraguay.

Uno de los grandes desafíos que se identificó fue que el sector forestal no está siendo debidamente representado en las tomas de decisiones referentes a cambio climático. Sin embargo, se le exigen acciones concretas para reducir la degradación y deforestación.

“Los países llegaron a la conclusión que deben fortalecer la coordinación interinstitucional y propiciar el desarrollo de una visión común entre distintos sectores que inciden en la relación entre bosques, cambio climático y personas, ya que sólo así podrán responder los desafíos del sector”, señaló Hivy Ortiz, Oficial Forestal de la FAO.

El consultor de FAO Carlos Carneiro puso acento en que la población en la región alcanza los 480 millones de personas en la actualidad, esperándose que al año 2020 aumente a 540 millones de personas. “Este fuerte incremento poblacional implica necesariamente una mayor demanda por bienes y servicios, entre ellos los que se generan en los bosques. Es necesario estar preparados como países y como región para este gran desafío que tendremos en el corto plazo”, indicó.

Las partes coincidieron en que es necesario mejorar la información, valorización y comunicación del sector forestal y la importancia que juega en la prevención de desastres naturales, preservación de la biodiversidad y mitigación del cambio climático. Además, hubo consenso en que es necesario avanzar en la búsqueda de fórmulas técnicas que permitan que todos los países de la región posean líneas de base de los recursos sean comparables entre sí.

También se identificó la necesidad de mejorar las herramientas de fomento para el desarrollo del sector mejorando el acceso a créditos, no sólo en las áreas de mayor deforestación, sino que en la Región en general. Se concluyó que es preciso reconocer las implicancias de los bonos y el mercado de carbono tanto en las nuevas como en las actuales concesiones forestales.

“El buen manejo forestal comienza con buena información, ya que si sabemos el real estado del sector podremos tomar las medidas necesarias para su correcto desarrollo y para que progresivamente se transforme en una mejor herramienta para enfrentar el cambio climático y un mayor a porte a la comunidad”, agregó Ortiz.