Profesionales de CONAF abordaron las acciones desarrolladas y comenzaron a planificar la labor preventiva para la temporada 2023-2024.

Para analizar la temporada 2022-2023 y proyectar el trabajo para la temporada 2023-2024, se reunieron 96 profesionales de CONAF, desde Arica hasta Magallanes, en una intensa y exhaustiva jornada nacional de prevención y mitigación de incendios forestales, ocasión en que se destacó la labor desarrollada especialmente con la comunidad, lo que permitió proteger vidas humanas y viviendas en uno de los veranos de mayor magnitud en cuanto a estos siniestros, al afectar a la fecha sobre las 400 mil hectáreas en todo el país.

El encuentro fue inaugurado por el gerente de Protección contra Incendios Forestales de CONAF, Pablo Lobos, quien puso el énfasis en planificar desde ya las acciones para el próximo período de mayor ocurrencia de estas emergencias, tomando en consideración la experiencia adquirida este año a través de los profesionales y técnicos de las distintas regiones.

En este contexto, el jefe del Departamento de Prevención y Mitigación de Incendios Forestales, Rolando Pardo, abordó una propuesta de lineamientos que debieran guiar el trabajo de los próximos meses y que serán definidos a nivel nacional.

Es así que focalizó su propuesta en cinco puntos:

  1. Investigación de las causas de los incendios: se resaltó el fortalecimiento de este ámbito y que se intensificará a fin de recoger más y mejor información para la labor institucional, pero también para el Ministerio Público que persigue la responsabilidad.
  2. Trabajo comunitario para la autoprotección: el trabajo con las comunidades fue bien valorado por los profesionales, ya que permitió salvar vidas humanas y proteger viviendas e infraestructura crítica en una temporada especialmente compleja por los incendios de magnitud
  3. Gestión de uso del fuego técnico: en este tema se debatió la necesidad de recurrir al fuego como una herramienta preventiva para eliminar vegetación, no solo en los procesos productivos (como las quemas agrícolas y forestales), sino también en zonas boscosas de la interfaz urbano-forestal, a fin de disminuir el riesgo de que un incendio afecte a las personas.
  4. Gestión de la vegetación en el paisaje: silvicultura, manejo, cortafuegos, disminución de la densidad boscosa y consideración de animales herbívoros (ovejas, cabras) en sectores forestales fueron algunas de las acciones a enfatizar para rebajar la vegetación.
  5. Coordinación público-privada para la gestión preventiva, mitigatoria y de preparación de respuesta: mantener e intensificar el trabajo conjunto de CONAF con las diversas instituciones públicas y privadas a fin de aunar esfuerzos para un mismo fin, que es proteger a las personas, salvar las casas e infraestructuras y conservar los recursos vegetacionales del territorio nacional.

El trabajo de planificación continuará ahora en las regiones, con la finalidad de poner en práctica a la brevedad los temas definidos.